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"Danzando
en todos los mundos a la vez. Y ante todo en el mundo de la materia.
Mira el gran halo redondo orlado con los símbolos del fuego, dentro del
cual Dios está danzando. Es el soporte para la naturaleza, para el
mundo de la materia y la energía. Dentro de él, Shiva Nataraja
danza la danza del ir y venir sin fin... Este es su "Liila", su
juego cósmico, jugando por Amor al juego, como un niño. Pero este niño
es el orden de las cosas. Sus juguetes son galaxias, su patio de
juego es el espacio infinito, y entre dedo y dedo, cada intervalo es de
millones de años luz... Jugando entre las estrellas y dentro de los
átomos. Pero también es un juego dentro de cada ser viviente, cada
criatura sutil, cada niño, hombre y mujer."
Tantra,
literalmente significa “aquello que libera de la oscuridad”. El
Tantra tiene una gran importancia; y particularmente en el momento
presente de la historia humana, porque una humanidad nueva esta llamando
a la puerta. La visión básica del Tantra es que el mundo no está
dividido en lo alto y lo bajo, sino que el mundo es una unidad. Lo alto
y lo bajo se dan la mano, el uno incluye al otro. Lo alto se esconde en
lo bajo, de modo que no hay que negar lo bajo, no hay que condenarlo, no
tiene que ser destruido o aniquilado. Lo que tiene que ser es
transformado.
Tantra Amar
con Consciencia
Tantra
Tantra entiende la dualidad
como el roce que genera la vida: Positivo-Negativo, Luz-Oscuridad,
Hombre-Mujer, Energía-Materia, Sexo-Espíritu, etc. Cuando esta dualidad
deja de ser un roce conflictivo donde lo uno niega lo otro -cuando
aceptas y comprendes tu propia dualidad-, vivir se convierte en una
danza gozosa, en una celebración.
En occidente el Tantra ha sido
asociado sobre todo con prácticas sexuales .Tantra no niega ni favorece
el sexo, simplemente investiga la naturaleza humana tal como es, sin
ninguna evaluación moral. Un tántrico ama su cuerpo, su mente y su
espíritu. Su camino a la iluminación y al júbilo es la comprensión y la
sensibilización de estos.
Seminarios de Tantra
Estos
seminarios están destinados a todos aquellos que quieran conocer la
esencia del Tantra en su práctica. Una experiencia que revela tu
divinidad, pero no una divinidad utópica, si no la que se manifiesta en
tu vida cotidiana, en tus actos, en tu ser.
Estos talleres te proveerán de llaves para desbloquear el cuerpo,
sensibilizar los sentidos, entender tus emociones y disfrutar de tu
capacidad orgásmica. Dirigido a los individuos que quieren explorar la
capacidad de adquirir una consciencia expandida a través del cuerpo.

El Amor Tántrico
Generalmente imaginamos el Amor como una experiencia
romántica, donde el otro o la otra colma nuestros anhelos y expectativas
más profundos. En este tipo de amor buscamos a alguien para sentirnos
completos, porque creemos que cuando encontremos a la persona adecuada,
se colmará nuestra necesidad y por fin seremos dichosos.
Este
amor-necesidad es un reflejo de las carencias de todo tipo de nuestro
niño o niña interior, la fantasía de que cuando encontremos a alguien
que satisfaga todas nuestras necesidades y expectativas, por fin seremos
felices.
Pero
la experiencia nos demuestra que la realidad nunca realiza nuestra
fantasía, bien sea porque el otro/a no se ajusta a lo esperado y nos
decepciona, o bien porque aunque se ajusta bastante tampoco nos trae la
felicidad esperada. Sin embargo, el anhelo de llenar nuestro vacío es
tan grande que la esperanza de encontrar a la persona que nos
completará, perdura, y repetimos el mismo ciclo una y otra vez.
El
origen de nuestro amor-necesidad reside en la ilusión de cómo nos
percibimos. Debido a que nos percibimos como un ente separado de la
totalidad –un ego–, anhelamos fundirnos con otro ser. Pero ese deseo que
proyectamos en alguien tiene su origen en un anhelo más profundo: la
unidad con la totalidad, el reconocimiento de nuestro Ser.
Cuando
vivimos identificados con el ego, el amor-necesidad es la otra cara de
la moneda. A nivel energético lo experimentamos con momentos de
excitación y descarga, temor a perder al ser amado o a ser absorbidos.
Por eso el amor-necesidad es desconfiado y genera relaciones que se
fundamentan en la manipulación y el control.
Pero
hay otra forma de amar. El amor tántrico no es la proyección de una
carencia, es la manifestación de una presencia y un estado energético
rebosante, lúcido y extático. No es el resultado de buscar o conseguir
algo, es la manifestación de tu naturaleza intrínseca –tu ser
verdadero–, cuando trasciendes el ego.
"Ama, pero no como una necesidad, como un compartir. Ama, pero no
esperes, da.
Ama, pero recuerda que tu amor no debe convertirse en una prisión para
el otro.
Ama, pero se cuidadoso; te estás adentrando en un terreno sagrado.
¡Permanece alerta! Deja todas tus impurezas fuera del templo.
Cuando Ames a una persona, Ámala como si fuera un dios, nada menos que
eso.
Nunca Ames a una mujer como una mujer
y nunca Ames a un hombre como a un hombre,
porque si lo haces tu Amor será muy superficial.
Tu Amor no va a pasar de ser deseo.
Si Amas a una mujer como mujer, tu Amor no se elevará.
Ama a la mujer como a una diosa, así el Amor se transforma en
devoción.”
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